Dinero Alemán en Chachagua

Todos sabemos los deseos de los alemanes de dominar el mundo y sus esfuerzos para lograrlo, y dentro de sus planes estaba el distribuir alemanes y riqueza en muchos países pobres por todo el mundo.

En el norte de África desde Marruecos hasta Túnez se enviaron personas y recursos para lograr proteger todo el norte de África principalmente miles de kilómetros de Costa Mediterránea.

A América también llegaron muchos alemanes y tenían grandes reservas para poder conquistar y dominar el mundo.

Pero cuando la segunda guerra mundial terminó, ya sabemos que muchos alemanes se fueron a vivir a América y llevaban dinero alemán, con la intención de crear un arma letal y destruir a los Estados Unidos de América y volver al poder en Alemania, pero esa arma letal nunca se construyó y mucho del dinero alemán quedó distribuido por toda América Latina.

En otros países de América se crearon empresas de todo tipo, con la complicidad de presidentes y algunos dictadores, en Brasil se crearon compañías de aviación, en Uruguay se crearon diversas empresas, así como en Paraguay y Argentina.

También se creó un corredor de personas desde Galicia en España hasta América del Sur, la misión era dar ayuda a los alemanes que querían escapar de Alemania y de muchos países europeos como Italia, Marruecos, Argelia, Libia y Túnez.

El corredor de alemanes huidos fue muy exitoso y todos se instalaron en países Latinoamericanos, fundando muchos negocios.

En estos países aparecieron muchas personas rubias altas con ojos claros, personas que no se parecían a los nativos, se parecían a los italianos y españoles que habían conquistado esos países, pero la diferencia era muy notable.

En Costa Rica en particular quedó mucho dinero, fue entonces cuando aparecieron los dueños de ese dinero él cual debía ser recuperado o blanqueado.

Para ese propósito se crearon varias artimañas, en mi pueblo principalmente utilizaron el método de la creación de cooperativa de campesinos.

En aquella época Alemania no podía ayudar a nadie, solo pensaba en la reconstrucción y reunificación, pero mi pueblo ingenuo, campesino se creyó la buena intención alemana.

El pueblo donde decidieron instalar la cooperativa era un grupo grande de campesinos que habían luchado para poder tener un pedazo de tierra para cultivarla y sobrevivir.

Dichos campesinos habían demostrado tener valentía y coraje para luchar y de no tener nada pasar a ser autosuficientes cultivando la tierra y sobreviviendo con los recursos que ésta les proveía.

La cooperativa debía vender a los campesinos todos los suministros tanto alimenticios como suministros agrícolas a sus socios, también prestaría el servicio de transporte y mecanización y preparación de las tierras para el cultivo.

La cooperativa debía comprar maquinaria agrícola y construir un almacén de suministros y empacadoras de plátanos y recibidores de café, así como una infraestructura capaz de procesar el café para poder exportarlo.

Dicha Cooperativa debía construir infraestructura que luego se pudiera vender, entonces construyeron un gran almacén, que luego fue vendido al pulpero del pueblo, una planta procesadora de café, que se pudiera vender, de hecho, lo compró un alemán, y el resto del dinero podía desaparecer en efectivo y las empacadoras de plátanos fueron abandonadas en diferentes pueblos.

La intención era que en el almacén se vendieran productos agrícolas y suministros de alimentación para los campesinos del pueblo, pero el proyecto ya se sabía que iba a fracasar porque competiría con un almacén de un señor influyente que ya tenía, desde muchos años, el monopolio de la alimentación en el pueblo.

También se intentó procesar plátanos para la exportación a Alemania, pero ya se sabía que Alemania no consumía plátanos, cabe aclarar que dicha exportación no era de plátanos bananas, sino de plátanos macho.

Otra infraestructura que se creó era con la intención de procesar café y exportarlo, pero las tierras no eran aptas para producir café, así que el negocio estaba predestinado a fracasar.

Muchos campesinos se dedicaron a sembrar plátanos y café con la intención de que la cooperativa exportara la producción a otros países.

Cuando la cooperativa compro un tractor también contrato un tractorista para que mecanizara la tierra de todos los socios que solicitaban el servicio de preparación de la tierra.

También compro un camión y contrato un conductor y un ayudante para que se encargaran de llevar el café y los plátanos al puerto para su exportación.

También construyeron un gran almacén donde se guardarían expondrían y venderían los suministros alimenticios, por ese motivo tuvieron que contratar varios vendedores.

También se construyeron unas bodegas especiales para almacenar productores químicos para el uso agrícola.

También se construyo una carnicería y se contrato a medio tiempo un carnicero para que el carnicero se encargara de preparar la carne de cerdo o de res para los socios y para la población en general.

El café y los plátanos nunca llegaron a ningún puerto, el café llegaba a empresas que sí exportaban café y los plátanos llegaron a los mercados de la capital.

Dos empleados de la cooperativa fueron los primeros en descubrir que no se estaba exportando nada, así que empezaron a intentar lograr beneficios para su propio bien, pronto el conductor del camión y el ayudante fueron apartados de la cooperativa y amenazados de posibles demandas si intentaban decir la verdad sobre lo que estaba sucediendo.

Cuando los integrantes de la Junta Directiva de la cooperativa se dieron cuenta que sus decisiones no eran consideradas y que el beneficio no era para los campesinos, se desilusionaron de la cooperativa y renunciaron a sus puestos de representación popular y así permitieron al gerente y al asesor alemán dar el fin adecuado a la cooperativa, siempre pensando en su propio beneficio.

Las ganancias de la cooperativa, mas los aportes del fondo de Marcos Alemanes, estaban siendo aprovechados únicamente por tres personas, un alemán que cogió su parte y desapareció, otro alemán que compró varias fincas y se dedicó a exportar plantas, y el gerente general que también se dedicó a comprar fincas y a ayudar a sus hermanos y cuñados.

El gerente compró un carro del año, un caballo de pura raza, un perro de cacería, también construyó una casa con un estilo alemán, ya que él había estado en Alemania unos meses recibiendo capacitación.

Mientras tanto para ocultar la verdad se fueron haciendo movimientos poco a poco para diluir la verdad en el tiempo, el gerente general y el asesor alemán renunciaron a sus puestos en teoría, pero seguían mandando desde la sombra.

Primero pusieron un gerente, que resultó un borracho y mujeriego, así empezó el supuesto final de la cooperativa, luego pusieron de gerente un hijo de un señor que había vendido una finca al alemán y finalmente pusieron de gerente un exempleado del pulpero, ninguno de los gerentes tenía como misión hacer progresar la cooperativa, todo lo contrario, había que llevar a la quiebra la cooperativa.

El primer gerente, el borracho, contrató una contadora muy guapa y se decía que le construyó una pequeña casa con los recursos de la cooperativa, el segundo gerente se dedicó a fomentar el fútbol para disimular lo que estaba pasando con la cooperativa y el tercer gerente, un exempleado del pulpero, se dedicó totalmente a liquidar la cooperativa y dejarla hipotecada para que pudiera ser subastada por el banco.

Diez años después la cooperativa quebró definitivamente, dejando únicamente los edificios que se habían construido para la venta de productos agrícolas y de alimentación a los campesinos.

Fue tan bien planeada la liquidación de la cooperativa que todos los edificios fueron puestos como fianza o aval al banco para poder sacar todo el dinero posible.

El camión que transportaba café desapareció, el carro en el que viajaban los gerentes, también desapareció, ya tiempo atrás había desaparecido un camión todo terreno que llamaban la mula, así como el tractor de arar el campo.

Algunos de los empleados de la cooperativa, que sabían lo que había pasado, fueron colocados en la municipalidad para silenciarlos y otros obtuvieron una pequeña parcela de tierra para sembrar o criar ganado.

Los antiguos directivos que habían dejado sus puestos por ver las irregularidades en la cooperativa se hicieron viejos y perdieron la fuerza para luchar, fueron muriendo uno a uno, poco a poco por muerte natural a excepción del mas joven que lo encontraron muerto, con un golpe en la cabeza en un río.

Al final en banco reclamó los edificios, y el pulpero se los compró al banco a muy buen precio, el alemán asesor se dedicó a exportar plantas al extranjero, pero sus socios no le pagaron muchos millones y su empresa se fue a la ruina en muy pocos años.

¿El alemán desesperado porque no le pagaban las plantas que había exportado se presentó a una reunión con los compradores para exigirles el pago y puso en la mesa una bala de 9 milímetros a lo que los cubanos le preguntaron Esto es un supositorio?

Los compradores no le pagaron las plantas que había exportado y empezó el fin de la empresa, no se sabe si fue un intento desesperado por surgir de nuevo o no, lo cierto es que le encontraron en Miami un camión con plantas y con cocaína, no se supo si el sabia lo que llevaba el contenedor o fue alguien que en el camino metió en el furgón la droga.

Nunca sabremos si el pueblo alemán intentó ayudar a este grupo de campesinos valientes, que querían un mejor futuro para sus familias, pero si fue muy extraño que nadie supervisara los fondos supuestamente provenientes del gobierno alemán.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Comenzar
A %d blogueros les gusta esto: